jueves, marzo 8

Veintitrés días de problemas

Los días no cuentan y pasan sin más, en silencio y tono aburrido. Cuando de repente un día con sol y frío tengo ganas de huir, porque está todo mal, porque siempre es mi salida. Y digo mi excusa común: un lugar nuevo para comenzar de nuevo y esta vez hacerlo mejor. Pero lo he hecho ya tantas veces y hoy, justo ahora, se me acabaron las salidas, no hay más lugares. No hay a donde ir o correr, de repente todo está cerrado con muros gigantes y quedarme es lo único que puedo hacer. A afrontar todo lo que alguna vez le di la espalda esperando dejarlo en el pasado, todo vuelve y ya no hay salida. Todo negro y gris. No se qué hacer y nadie me lo dice.

4 comentarios:

  1. Me suele pasar, bastante seguido por cierto, cuando querés escapar y todas las puertas que conocías se empiezan a cerrar, te enojas porque no tenés en donde esconderte para que la vida no moleste y, encima de todo, te vez en la obligación de hacerle frente a los problemas; pero bueno, se ve que la cuestión de fondo es aprender a enfrentarlos por más que joda, aunque nos haga ruido o nos parezca ridículo.

    ResponderEliminar
  2. Guau, escribes genial, te sigo. Muchas gracias por haberte pasado por mi blog, un beso:)

    ResponderEliminar
  3. Me sentí identificada :| no se porque , pero me encanto ! gracias por pasar corazón , AMO TU BLOG ♥ un besito y cuidate .

    ResponderEliminar